PAL060000018Mi intención no es demostrar académicamente nada, ya que me considero irrelevante como persona académica , sin embargo si consigo que las personas, incluidos los académicos, piensen sobre lo que está escrito. Quizás en un futuro puedan producirse cambios positivos, que es lo que necesita nuestro mundo.
He aprendido que no existe absolutamente nada en nuestro Universo que no siga la regla de la lógica, el problema es que los humanos habitualmente somos demasiado tontos para poder comprenderlo. Ésta es una de las razones por lo que me dedico a la biofísica dentro del campo de la medicina alternativa, quiero encontrar nuevas respuestas a viejos problemas sin solucionar. Se que la ciencia es prueba y error, y quiero disculparme de ante mano si me equivoco en algunos detalles. Intentaré sacar las conclusiones lo más lógicamente posible, basadas en miles de evidencias y testimonios.

Hay que tener en cuenta que la salud se ha convertido en un gran negocio, para ser exacto en el mayor negocio jamás conocido de la humanidad (junto a los bancos), puesto que todo el mundo antes o después será cliente, y hará lo que sea con tal de recuperarse cuando la salud se haya ido. La indústria farmacéutica ha monopolizado la salud en los últimos 100 años. Este negocio no permite competencia desleal y es feroz. Ya que al ganar tantísimo dinero, con licencias, patentes, y becas gubernamentales, cualquier solución alternativa de medicina es apartada, ridiculizada, difamada, y juzgada. La industria es la dueña del juego y no hay nada que lo cambie…por el momento.

Los que más lo sufren son los médicos, que son la parte ejecutiva del sistema de salud, están en primera fila de esta guerra de trincheras, donde no se les permite hacer nada en absoluto que no se encuentre dentro de la reglamentación de la ley farmacéutica, ya que en caso contrario serían expulsados del sistema médico sin posibilidad de trabajar en el futuro. Esta situación crea conflicto interno, y ese conflicto interno provoca enfermedad. Según estadísticas, el promedio de vida de un médico es de 56 años y en los suicidios femeninos es la profesión donde más se da.
Los médicos viven a diario el conflicto paciente-fármaco, sufriendo emocionalmente esta encerrona. No es de extrañar, que muchos sólo pueden trabajar tras un escudo de frialdad, con tal de no identificarse emocionalmente con el paciente, cosa que a la larga, les afectaría creando una depresión severa. Paradójicamente la medicina convencional suele tratar estas depresiones con medicamentos paliativos* que no curan.

Estoy observando que cada vez más profesionales médicos, me preguntan sobre los tratamientos con dióxido de cloro y con mucho gusto les facilito toda la información de la que dispongo, ya que siendo curandero 🙂 de la medicina alternativa, no puedo ni quiero hacer recomendaciones de tratamientos, por razones legales, a personas privadas-individuales de momento. Mi motivación es investigar y descubrir nuevas vías de tratamiento. Personalmente, opino que el médico o terapeuta es la persona adecuada que debe tratar al paciente en primer lugar.