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Un estudio observacional retrospectivo sobre la eficacia del dióxido de cloro para la profilaxis de los síntomas similares a los de la COVID19 en los familiares que conviven con pacientes de esta enfermedad

 

Hasta la fecha no existe un agente profiláctico eficaz para prevenir la COVID-19. Sin embargo, el desarrollo de síntomas similares al covid19 podría prevenirse con una solución acuosa de dióxido de cloro (ClO2). Este estudio retrospectivo evaluó la eficacia de una solución acuosa de ClO2 (CDS) como agente profiláctico en 1.163 familiares que vivían con pacientes positivos/sospechosos de COVID19.


El tratamiento profiláctico consistió en una solución de dióxido de cloro al 0,0003% por vía oral durante al menos catorce días. Los miembros de la familia en los que no se encontraron informes sobre el desarrollo de síntomas similares a los de COVID19 en la historia clínica se consideraron casos exitosos. La eficacia de la CDS en la prevención de los síntomas similares a los de covid19 fue del 90,4% (1.051 de 1.163 familiares no informaron de ningún síntoma). Las comorbilidades, el sexo y la gravedad de la enfermedad del enfermo no contribuyeron al desarrollo de síntomas similares al covid19 (P = 0,092, P = 0,351 y P = 0,574, respectivamente). Sin embargo, los familiares de mayor edad eran más propensos a desarrollar síntomas similares a los de covid19 (ORa = 4,22, P = 0,002). No hubo evidencia de alteraciones en los parámetros sanguíneos o en el intervalo QTc en los familiares que consumieron CDS. Los recientes hallazgos sobre el dióxido de cloro justifican el diseño de ensayos clínicos para evaluar su eficacia en la prevención de la infección por SARS-CoV-2.

PALABRAS CLAVE: Dióxido de Cloro, profilaxis, COVID19, Pandemia

 

I. INTRODUCCIÓN

La enfermedad por coronavirus de 2019 (COVID19), causada por el Coronavirus del Síndrome Respiratorio Agudo Severo 2 (SARS-CoV-2), es una patología que se transmite directa o indirectamente a través de aerosoles y cuyos síntomas significativos incluyen neumonía de leve a grave (da Rosa Mesquita et al. 2021; Yu et al. 2020). Se ha demostrado que un alto porcentaje de infecciones (media del 16,6%) se produce principalmente en los núcleos familiares (Liu et al. 2020; Madewell et al. 2020) sobre todo porque las casas son ambientes cerrados que dificultan el mantenimiento de la distancia social, hay un uso reducido de equipos de protección personal y no es posible aislar completamente a un miembro de la familia enfermo (Madewell et al. 2020). Debido a los problemas globales y a la rápida propagación de esta enfermedad, existen grupos de investigación dedicados a probar fármacos que contribuyan a prevenir y mejorar el pronóstico de la enfermedad (por ejemplo, Ivermectina, Bryant et al., 2021; Vitamina D, Martineau & Forouhi, 2020; e Hidroxicloroquina, Rajasingham et al., 2021). Sin embargo, la crisis mundial continúa y es necesario probar otras sustancias que podrían prevenir eficazmente la propagación del SARS-CoV-2 y desarrollar el COVID19.

Las soluciones acuosas de dióxido de cloro (ClO2) tienen potencial antimicrobiano debido a la desnaturalización de las proteínas específicas de las cápsides virales (Kály-Kullai et al. 2020). Por ejemplo, se demostró que el ClO2 tiene la capacidad de inactivar el Virus de la Gripe causado por la oxidación del residuo triptófano 153 en el sitio de unión al receptor (Ogata 2012). Teniendo en cuenta la composición de la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 (12 residuos de triptófano, 54 de tirosina y 40 de cisteína), se puede suponer que el ClO2 también tiene el potencial de inactivar este virus (Insignares-Carrione, Bolano Gómez y Ludwig Kalcker 2020). Hay muchas propiedades únicas que hacen del ClO2 un antimicrobiano ideal e inespecífico: Se ha demostrado que el ClO2 es un agente antimicrobiano selectivo en cuanto al tamaño que puede neutralizar los microorganismos rápidamente (Noszticzius et al. 2013). Además, puede utilizarse en animales y humanos sin efectos adversos en concentraciones adecuadas debido a su incapacidad para penetrar en los tejidos (Kály-Kullai et al. 2020; Noszticzius et al. 2013).

La situación actual del COVID-19 ha demostrado la importancia de disponer de compuestos antivirales que actúen rápidamente. Hoy en día, no existe ningún fármaco (profiláctico o terapéutico) aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) contra el COVID-19, y que haya demostrado una alta eficacia (Gupta, Sahoo y Singh 2020; Meo, Klonoff y Akram 2020; Shamshina

 

Un estudio observacional retrospectivo sobre la eficacia del dióxido de cloro para la profilaxis de los síntomas similares a los de la COVID19 en los familiares que viven con pacientes de esta enfermedad

Rogers 2020). Por ello, es fundamental investigar nuevos compuestos que puedan ayudar a reducir el impacto de la actual pandemia. Este estudio analizó la información clínica de personas sanas que consumieron una solución acuosa de ClO2 como agente profiláctico cuando vivían con pacientes positivos/sospechosos de COVID19. Se evaluó la eficacia del ClO2 en la prevención del desarrollo de síntomas similares a los del COVID19.

II. MÉTODOS

Información básica y clínica

Este estudio retrospectivo se realizó a partir de los expedientes clínicos de 1,163 sujetos sanos (sin síntomas similares a los de covid19), en adelante referidos como familiares, que conviven con pacientes positivos/sospechosos de COVID19 (enfermos) en diferentes ciudades (principalmente Querétaro) de México; del 30 de mayo de 2020 al 15 de enero de 2021. Los criterios de inclusión fueron los siguientes: 1) familiares que vivían en la misma casa con un paciente enfermo diagnosticado por la prueba de ácido nucleico viral de la transcriptasa inversa (RT) en tiempo real al SARS-CoV-2(Park et al. 2020) y pruebas complementarias como la prueba de detección de antígenos (Zainol Rashid et al. 2020), prueba de serología para anticuerpos específicos de inmunoglobulina M (IgM) e inmunoglobulina G (IgG) contra el SARS-CoV-2 (Xiang et al. 2020), tomografía computarizada (Long et al. 2020), radiografía de tórax (Smith et al. 2020), o manifestaciones clínicas como fiebre, tos, disnea, malestar y fatiga (da Rosa Mesquita et al. 2021); 2) familiares que voluntariamente solicitaron el manejo profiláctico en el domicilio y que, tras ser informados de los beneficios y posibles efectos secundarios del consumo de ClO2, firmaron el consentimiento informado. La información basal (sexo, edad y comorbilidades) y clínica (fecha de solicitud del manejo profiláctico, saturación parcial de oxígeno [SpO2] y síntomas similares a los de la covida19) se recogió de las historias clínicas. Además, se incluyó el estado de gravedad de la enfermedad del paciente (leve, moderada o grave).

Manejo profiláctico: Solución de dióxido de cloro

La producción de ClO2 aún no está regulada por ninguna normativa en México. Los químicos-farmacéuticos o ingenieros químicos profesionales elaboran el ClO2 por oxidación del clorito de sodio (NaClO2) utilizando ácido clorhídrico (HCl) como activador, asegurando la concentración y seguridad del producto. Al tratarse de un compuesto químico, la exposición a la luz y a una temperatura superior a los 11 °C cambia su composición (Kály-Kullai et al. 2020). Se informó a los familiares de que debían mantener el CDS en el frigorífico (entre 4-10 °C) y guardarlo en frascos ámbar cerrados. Los familiares comenzaron el manejo profiláctico oral en dosis diarias (0,3 mg/kg) de Solución Acuosa de Dióxido de Cloro al 0,0003% (CDS, 10 ml de ClO2 a 3000 ppm en 1000 ml de agua), divididas en diez tomas de 100 ml/hora. Esta dosis había sido reportada como adecuada para el uso humano (Lubbers y Bianchine 1984; Lubbers, Chauhan y Bianchine 1981; Smith y Willhite 1990); además, está diez veces por debajo del "Nivel sin efecto adverso observado" (NOAEL), casi 20 veces por debajo del "Nivel más bajo de efecto adverso observado" (LOAEL), y casi 300 veces por debajo de la dosis letal 50 (LD50; Insignares-Carrione et al., 2020; Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, 2000). Debido a las regulaciones de México durante la pandemia, los familiares permanecieron en casa durante al menos 14 días o compensaron los síntomas del paciente enfermo. Los registros médicos muestran un seguimiento diario durante un mínimo de 20 días de cada familiar.

Incidencia de síntomas similares a los de Covid19 y seguimiento del bienestar físico general

Se utilizaron los síntomas notificados por los familiares para calcular la incidencia de los síntomas similares a Covid19 durante el seguimiento clínico. Los familiares que informaron de cualquier síntoma se consideraron como un caso no exitoso de manejo profiláctico. Para evaluar el bienestar físico general durante la administración de la profilaxis, a 27 familiares se les realizó un recuento sanguíneo completo (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) y una prueba de panel metabólico (nitrógeno ureico en sangre, creatinina, fosfatasa alcalina alanina aminotransferasa, aspartato aminotransferasa, gamma-glutamil transferasa, glucosa, proteínas totales, albúmina, sodio, potasio, cloruro, bilirrubina, colesterol y triglicéridos) antes (al menos tres meses) y después del consumo de CDS. Se utilizaron como valores de referencia los valores típicos de la población general adulta mexicana (Díaz Piedra et al. 2012; Olay Fuentes et al. 2013). Adicionalmente, se recolectaron los datos de 50 electrocardiogramas (ECG) realizados a los familiares después del consumo de CDS para evaluar el intervalo QTc (medido manualmente), utilizando la fórmula de corrección del QT de Bazzet (Dahlberg et al. 2021).

 

Análisis estadístico

Se utilizaron estadísticas descriptivas para tener una visión general de las características básicas de la información de referencia. La edad se clasificó en cinco grupos: 1-12, 13-19, 20-34, 35-64, >64 años. La incidencia de síntomas similares a los de covid19 se calculó dividiendo el número de familiares con cualquier síntoma por el número total de familiares en tratamiento profiláctico. Se ajustó un modelo de regresión logística para analizar la asociación de la edad, el sexo, el tamaño de la familia, las comorbilidades y la gravedad de la enfermedad del paciente enfermo con los síntomas notificados. Se analizó la multicolinealidad y se descartó. Se presentan las odds ratio ajustadas (aOR) y sus intervalos de confianza del 95%. Se calculó la razón de riesgo (RR) para comparar la eficacia profiláctica de los CDS con los fármacos profilácticos actuales, y utilizamos los datos de un meta-análisis de Ivermectina (Bryant et al. 2021), que ha presentado la mayor eficacia hasta el momento. Se realizaron pruebas de suma de rangos de Wilcoxon para comparar los resultados entre los análisis de sangre (recuento sanguíneo completo y prueba de panel metabólico) antes y después del consumo de CDS. Para comparar el intervalo QTc de los familiares que consumen CDS frente a los pacientes de COVID19 tratados con Hidroxicloroquina, se realizó un Análisis de Varianza (ANOVA). Un valor p <0,05 se consideró estadísticamente significativo. Para reducir el sesgo de información en este estudio, el médico tratante no participó en la digitalización ni en el análisis estadístico. Todos los análisis se realizaron con STATA v.15.1.(StataCorp 2017)

Aprobación ética

El Comité de Ética del Centro Médico Jurídico renunció a la necesidad de aprobación ética y a la obtención del consentimiento para la recolección, análisis y publicación de los datos obtenidos retrospectivamente por tratarse de un estudio no intervencionista en el que la información se capturó de historias clínicas antiguas, manteniendo el anonimato de cada persona y porque todos los pacientes firmaron el consentimiento informado antes del tratamiento.

Disponibilidad de los datos

Los conjuntos de datos utilizados y analizados durante el presente estudio están disponibles a través del autor correspondiente previa solicitud razonable.

solicitud razonable.

III. RESULTADOS

Antecedentes de los participantes en el estudio

Se recolectó información de 1,163 familiares pertenecientes a 554 núcleos familiares, en 13 estados de la República Mexicana, principalmente de Querétaro (52.25%) y de la Ciudad de México (12.61%). La muestra estuvo compuesta por 567 mujeres (48,75%), 442 hombres (38,00%) y 154 sin información (13,24%), con una media al inicio de 40,37 (rango 2-89) años. Ciento ochenta y un familiares declararon enfermedades concomitantes, predominando la hipertensión (17,39%), la diabetes (15,76%) y las enfermedades respiratorias (bronquitis, asma y neumonía crónica; 7,06%). Otras afecciones como el cáncer, la insuficiencia renal, el hipotiroidismo, las enfermedades cardíacas y la artritis se notificaron en menos del 1%.

Incidencia de los síntomas similares a Covid19

La incidencia calculada de los síntomas similares a Covid19 fue del 9,63%. En total, 112 familiares (67 mujeres [59,82%], 41 hombres [36,61%] y cuatro sin información [3,57%]) informaron de al menos un síntoma esporádico-leve similar a covid19 entre 4 y 5 días después de la solicitud de tratamiento profiláctico con CDS (Tabla 1). Trece familiares (1,12%) refirieron efectos secundarios (diarrea, cefaleas, gastritis, náuseas, mareos o dolor de garganta) posteriores a la toma de CDS, y dos de los casos no exitosos (1,78%) suspendieron el manejo profiláctico por cefaleas moderadas y gastritis. En esos 112 familiares enfermos, la dosis de consumo de CDS se aumentó inmediatamente después de que se informara del inicio de los síntomas a una dosis terapéutica (0,6 mg/kg) hasta la resolución de los síntomas (entre dos y cuatro días). Ninguno de los familiares que presentaron síntomas similares a los de covid19 falleció.

Las comorbilidades notificadas no fueron estadísticamente significativas para el desarrollo de síntomas similares a los de covid19 (p = 0,092). No hubo evidencia estadística de que el sexo del familiar y la gravedad de la enfermedad del paciente enfermo contribuyeran de forma independiente y se asociaran con la presencia de síntomas (P = 0,351 y P = 0,574). Sin embargo, ambas variables se añadieron al modelo para ajustar los factores de confusión. Al ajustar por el sexo y la gravedad de las enfermedades del paciente, los familiares de todas las categorías de edad tenían mayores probabilidades de presentar síntomas similares a los de covid19 en comparación con los pacientes más jóvenes, pero sólo eran estadísticamente significativos en los de 35 a 64 años (aOR = 4,22, IC del 95%: 1,71, 10,41, p = 0,002) y en los de más de 64 años (aOR = 3,64, IC del 95%: 1,30, 10,16, p = 0,014). Al comparar la eficacia profiláctica de la ivermectina (media del 86%; Bryant et al., 2021) frente a los CDS, observamos que los familiares que consumen CDS tienen un 31% menos de probabilidades de desarrollar síntomas similares a los del covid19 (RR = 0,69; IC del 95%: 0,54-0,89; P = 0,003).

Bienestar general del paciente

Ningún parámetro analizado del recuento sanguíneo completo (Tabla 2) estaba fuera de los valores medios antes o después. El Volumen Celular Medio (VCM) fue diferente (prueba de suma de rangos de Wilcoxon, P < 0,02), siendo mayor tras el manejo profiláctico con CDS, aunque no estuvo fuera del límite superior normal. En el test metabólico (Tabla 2), la glucemia estuvo por encima de los valores esperados antes y después (media, 102,65 mg/dL y 103,79 mg/dL, respectivamente). Sin embargo, no hubo diferencias entre ambos periodos, ni en este metabolito ni en los demás evaluados. La media del QTc fue de 400,08 ms (IC 95%: 394,34 ms, 405,76 ms), y ningún ECG mostró un QTc prolongado (Fig. 1). Sin embargo, el ECG de un varón mostró un QTc = 442 ms. El intervalo QTc de los familiares fue significativamente menor (ANOVA, P < 0,001) en comparación con el QTc de los pacientes tratados con el tratamiento convencional de COVID19 (Hidroxicloroquina y Azitromicina; Chorin et al., 2020; Ramireddy et al., 2020).

 

IV. DISCUSIÓN

Este estudio retrospectivo recopiló información de 1,163 familiares que vivían con pacientes enfermos y que consumían CDS de forma profiláctica. En este estudio, la incidencia de síntomas similares a covid19 fue del 9,63%, que es más baja que la tasa de ataque secundario general estimada en el hogar informada (16,6%, IC del 95%: 14,0%, 19,3%; Madewell et al., 2020). Es claro que las personas comúnmente toman medidas de protección en lugares públicos como lavarse las manos y usar mascarillas, pero descuidan la protección personal en el hogar por considerarlo un lugar “seguro”, lo que ha generado una alta incidencia de contagio entre familiares (Madewell et al.2020). Es por eso que los investigadores están haciendo un gran esfuerzo para encontrar una alternativa profiláctica eficaz contra COVID19.

Algunos estudios tuvieron pruebas del efecto de profilaxis de COVID19. La suplementación con vitamina D durante la pandemia de COVID19 se ha sugerido como medida preventiva debido a su efecto beneficioso sobre el sistema inmunológico (Verdoia y De Luca 2021). Sin embargo, la efectividad fue solo del 40% (Martineau y Forouhi 2020). Por otro lado, la ivermectina se ha estudiado ampliamente para demostrar su eficacia profiláctica contra la infección por SARS-CoV-2 (Alam et al. 2020; Elgazzar et al. 2020; Kory et al. 2021). Los resultados de un metanálisis se utilizaron para comparar la eficacia de CDS contra la ivermectina. Demostramos que la eficacia profiláctica de CDS fue ligeramente superior a la informada para la ivermectina (90,4% frente a 86%, respectivamente). A pesar de utilizar variables de exposición y resultados similares, las condiciones y el diseño de los estudios comparados fueron diferentes. Debido a la escasa evidencia disponible de ClO2 / CDS en humanos, consideramos necesario realizar ensayos de control aleatorizados o cohortes prospectivas para comparar el efecto de estas dos sustancias en grupos análogos.

Uno de los fármacos propuestos como profilácticos más estudiados es la hidroxicloroquina (Rajasingham et al. 2021; Rathi et al. 2020). Sin embargo, no ha mostrado una reducción del riesgo estadísticamente significativa (HR = 0,72, IC del 95%: 0,44, 1,16; P = 0,18; Rajasingham et al., 2021). Además, alteraciones hematológicas, cambios en la función hepática y renal (Agrawal, Goel y Gupta 2020; Galvañ et al. 2007) y prolongación del intervalo QTc (Chorin et al. 2020; Christos-Konstantinos et al. 2017; Ramireddy et al. 2020). ) se ha informado que utilizan este fármaco. Al contrario de lo que informamos en el presente estudio, los análisis de sangre no revelaron ninguna alteración sistémica después del consumo de CDS, similar a lo informado anteriormente (Lubbers y Bianchine 1984; Smith y Willhite 1990). En cuanto a la función cardíaca, el uso de Hidroxicloroquina combinada con azitromicina en pacientes con COVID19, induce un intervalo QTc más largo (459 ± 36 ms, Ramireddy et al., 2020; y 463 ± 32 ms, Chorin et al., 2020). En este estudio, solo un familiar presentó el intervalo QTc (442 ms) en el límite (431-450 ms), límite establecido como es habitual para el 1% de la población (Christos-Konstantinos et al.2017). En el resto de familiares, el intervalo QTc estuvo dentro de rangos normales durante el manejo profiláctico con CDS. La infección por COVID19 se ha asociado con QTc prolongado, independientemente de varios factores clínicos relacionados con la prolongación del QTc. Se ha informado que el riesgo de tener QTc prolongado, aumenta en pacientes tratados con hidroxicloroquina y azitromicina, independientemente de la presencia o ausencia de infección por SARS-CoV-2 (Rubin et al.2021), y podría conducir a un alto riesgo de arritmia maligna (Christos-Konstantinos et al.2017). No encontramos alteraciones en el intervalo QTc en individuos sanos que consumieron CDS de forma profiláctica. Se recomienda el diseño de ensayos clínicos en los que se realice un seguimiento detallado para evaluar cualquier posible efecto del Dióxido de Cloro sobre el intervalo QTc.

Con respecto al riesgo asociado con el sexo, las mujeres son las principales cuidadoras de otros miembros del hogar, lo que podría ponerlas en riesgo en caso de que un familiar enfermo (Wenham, Smith y Morgan 2020). Se ha reportado un mayor riesgo de infección por COVID19 en mujeres que en hombres (RR = 1,66, IC 95%: 1,39, 2,00) siendo la esposa la más afectada en comparación con un miembro de la familia que no es cónyuge debido a la intimidad o al contacto directo ( por ejemplo, durmiendo en la misma habitación) con su esposo (Liu et al. 2020). Sin embargo, en este estudio, no se encontró evidencia de que las mujeres tengan un mayor riesgo de infección que los hombres. Con respecto a la edad, no encontramos evidencia estadística sobre el desarrollo de síntomas similares a covid19 en grupos de edad más jóvenes. Los familiares mayores de 35 años tenían un mayor riesgo, siendo los que tenían la mayor probabilidad de desarrollar COVID19 en todo el mundo (Liu et al. 2020; Madewell et al. 2020). Aunque las comorbilidades como la diabetes y la hipertensión han sido reconocidas como factores de riesgo para el desarrollo de COVID19, (Liu et al. 2020) no encontramos diferencias estadísticas en el presente estudio. Esto puede deberse a datos clínicos incorrectos o debido al efecto profiláctico del CDS. Sin embargo, esto queda por aclarar en estudios adicionales de diseño específico.

Este estudio muestra que los casos de fracaso comenzaron con síntomas similares a covid19 entre 4 y 5 días después de la solicitud de tratamiento profiláctico. Esto es consistente con estudios previos donde la tasa de transmisibilidad más alta se da al final de la primera semana de infección (To et al. 2020). Los casos de no éxito informaron síntomas esporádicos y leves, principalmente: dolor de cabeza, dolor de garganta, tos, fiebre, malestar, diarrea, mareos, dolor abdominal y fatiga, que ya han sido reportados como síntomas de COVID19 en otros estudios (Madewell et al.2020). ; da Rosa Mesquita et al.2021). No obstante, sin un diagnóstico confirmatorio de COVID19, es imposible asegurar que los familiares estuvieran infectados con SARS-CoV-2.

El ClO2 en otras formas de aplicación y dosificación se ha clasificado como un compuesto peligroso debido a algunos efectos secundarios informados. Además, algunos casos notificados se han debido a hipoclorito de sodio (NaClO2) en lugar de ClO2. En general, las redes sociales se han inundado de desinformación a través de noticias injustificadas sobre el ClO2. Incluso las autoridades sanitarias han emitido información errónea (sin base científica) sobre este compuesto en diferentes medios. Si bien parte de esta información puede ser inofensiva, otra parte puede ser peligrosa y puede afectar el desarrollo y la implementación de posibles tratamientos (Osuagwu et al. 2021), como este compuesto. Nuestros resultados muestran que el CDS en la dosis utilizada es seguro y no tiene efectos secundarios graves, incluso si se usa en dosis más altas (ninguno de los casos sin éxito informó efectos secundarios después del aumento de la dosis). Esto también está respaldado ya que ningún parámetro sanguíneo estaba fuera del rango normal después de 14 días de tratamiento profiláctico. En este estudio, solo reportamos trece familiares con efectos secundarios, que desaparecen luego del ajuste de dosis.

LIMITACIONES

Nuestro estudio tiene algunas limitaciones. La primera de todo es que se trata de un estudio observacional retrospectivo, lo que significa que no se puede establecer evidencia concluyente de la efectividad del CDS porque solo pudimos utilizar la información disponible en las historias clínicas de los familiares, y no pudimos tener ningún control. sobre las variables. En segundo lugar, existe un sesgo de desinformación ya que los familiares informan la información inicial y clínica. En tercer lugar, muchos familiares no se sometieron a pruebas diagnósticas o confirmatorias para el SARS-Cov-2 debido a la situación económica y el alto costo de estas en México. Por lo tanto, fue imposible establecer con certeza que los familiares que informaron algún síntoma similar a covid19 tuvieran COVID19. En cuarto lugar, los resultados de los estudios utilizados para comparar nuestros resultados se obtienen de diferentes poblaciones y se recopilaron en otras condiciones, por lo que estas comparaciones deben interpretarse con precaución. En quinto lugar, la interpretación general de los hallazgos puede verse restringida debido a la falta de información adicional (por ejemplo, cuidado personal, hábitos alimenticios, proximidad y relación con los pacientes, etc.). Estas y otras variables deben tenerse en cuenta en estudios futuros.

 

VI. CONCLUSIÓN

Este es el primer estudio que intenta determinar la eficacia de una solución acuosa de dióxido de cloro para prevenir el desarrollo de síntomas similares a los de COVID19. Demostramos una eficacia del 90,4% en la prevención del brote de síntomas similares a los de COVID19 en las condiciones dadas. El análisis de sangre no reveló ninguna alteración sistémica tras el consumo de CDS. Nuestros resultados sugieren que el uso correcto de ClO2 como solución es seguro para el consumo humano en una concentración y dosis adecuadas. Por lo tanto, consideramos que los recientes hallazgos sobre el dióxido de cloro justifican la realización de ECA para evaluar su eficacia contra el SARS-CoV-2. Además, esto puede abrir un nuevo campo de investigación sobre el uso potencial de nuevos compuestos para resolver problemas de salud pública actuales y futuros. Por último, invitamos a más grupos de investigación a considerar esta solución para futuros estudios.

 

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 UN ESTUDIO DE:

Manuel Aparicio-Alonso1, Carlos A. Domínguez-Sánchez2, Marina Banuet-Martínez3
1,2,3 Centro Médico Jurídico, Querétaro, México

 


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