Andreas Ludwig Kalcker

A todo ser humano le gusta ser feliz, y yo no soy diferente.
Cuando te sientes sano, fuerte y vibrante eres capaz de poder hacer físicamente lo que deseas, pero cuando nuestra salud empieza a menguar, todo lo relacionado con la vida… sufre.

Después de haber tenido una vida más materialista en los años 90, he aprendido que la verdadera felicidad está dentro de uno mismo y no en lo que uno tiene. Porque al final uno no tiene las cosas, sino que las cosas le tienen a uno. La verdadera felicidad nace del hecho de hacer feliz a otra persona. ¿Existe algo que nos pueda hacer más felices que salvar una vida? aunque parezca imposible, ¡todos podemos hacerlo!

Mientras el hecho del nacimiento quizás sea el impacto emocional más grande que podemos experimentar, igual que el hecho de perder a tu pareja, que una madre pierda a su hijo o que un hijo pierda a su padre, significa vivir los impactos emocionales negativos más fuertes que podemos sufrir, a parte de nuestra propia muerte.
Creo que a todos nosotros nos gustaría poder ser héroes salvando las vidas de otras personas, ya sea rescatándolas de un ahogamiento o salvándolas de un incendio o un accidente de coche. Me parece que esta es la razón por la que muchos jóvenes estudian medicina, ya que lo hacen con el fin de ayudar y curar.

Nosotros necesitamos saber que hay un camino para la salud, cuando al parecer nos han dicho que ya no hay nada que hacer. No hay que perder la Esperanza… JAMÁS.
Al descubrir por mi mismo que existen más alternativas de las que la medicina convencional nos ofrece, se me han abierto los ojos y desde entonces me dedico a investigar sobre una sustancia conocida como MMS, que en realidad no es otra cosa que dióxido de cloro, uno de los desinfectantes más utilizados durante más de 100 años  en la historia humana sin crear resistencias.

Bueno pido disculpas… hay que admitir que sí crea resistencias, ya que existen algunos detractores que consideran que es una sustancia peligrosa y venenosa. Por lo tanto, se trata pues de un tema controvertido, pues es como cuando una persona está intentando explicar a los defensores de la tierra plana, que la tierra en realidad es redonda… pero esto choca con las ideas de un alemán cabeza cuadrada  como yo… 🙂